Cifrado de extremo a extremo (E2EE): al darte de alta, tu app genera un par de claves. La pública se comparte con tus contactos; la privada nunca sale del dispositivo.
Intercambio de claves: cada conversación protege sus mensajes con claves derivadas; el servidor nunca ve el contenido.
Identidad por correo: te registras con tu cuenta de Google (email verificado) y los demás te añaden por ese correo. Cambiar de dispositivo conserva tu identidad.
Mensajes pendientes: si el destinatario está desconectado, el mensaje cifrado queda en una cola del servidor y se entrega cuando vuelve. Nada se pierde.
Solo texto (por diseño): la app incluye emojis e iconos, pero no fotos ni vídeos: menos huella, menos riesgos.
El estado de cada mensaje se indica junto a él: ✓ enviado, ✓✓ recibido, ✓✓✓ leído, ⏳ enviando y ✗ si falla.
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